El secretario de Educación Pública admitió que no se escuchó suficientemente a maestros, madres, padres de familia y otros sectores antes de plantear adelantar el fin del ciclo escolar en México.
La propuesta de terminar clases el 5 de junio provocó críticas en todo el país, especialmente por el impacto en familias trabajadoras y en el cuidado de menores.
Además, Delgado abrió el debate sobre cómo funciona actualmente el calendario escolar, al señalar que muchas escuelas permanecen abiertas después de la entrega de calificaciones “sin un propósito pedagógico claro”.
Afirmó que, tras el 15 de junio, en muchos planteles se genera una “inercia” donde las actividades continúan principalmente por carga administrativa y cumplimiento de días oficiales.
“México no cabe en un solo calendario”, declaró, al señalar que cada región enfrenta realidades distintas por clima, movilidad y condiciones sociales.
La SEP ahora plantea reabrir la discusión sobre el calendario escolar en todo el país.





