La presidenta Claudia Sheinbaum informó este miércoles que sostendrá próximamente una reunión con Yeraldine Bonilla, gobernadora interina de Sinaloa, luego de la licencia temporal solicitada por Rubén Rocha Moya, señalado por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico.
“Hay que seguir ayudando al pueblo de Sinaloa y a la gobernadora interina”, declaró la mandataria durante su conferencia.
Sheinbaum también respondió a las críticas sobre por qué no pidió directamente la salida de Rocha Moya o de otros funcionarios investigados. La presidenta insistió en que esas decisiones no corresponden al Ejecutivo federal.
“Me acusan de autoritaria… y después dicen ‘¿por qué la presidenta no le pide licencia?’ Es un asunto de ellos, no de la presidenta”, afirmó.
El caso se desarrolla en medio de una creciente tensión en Sinaloa por el aumento de la violencia ligada a grupos criminales y por la presión de Estados Unidos, que solicitó a México la detención urgente de 10 funcionarios sinaloenses presuntamente relacionados con el Cártel de Sinaloa.
Entre los señalados también se encuentra el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, quien ya solicitó licencia temporal mientras avanzan las investigaciones de la Fiscalía General de la República.
Por su parte, el Gobierno de México respondió que la petición estadounidense no forma parte de un procedimiento ordinario de extradición y aseguró que, hasta el momento, no existen elementos suficientes para considerar urgente la captura de los funcionarios mencionados.
Todos los implicados han rechazado las acusaciones.



