Rusia – En la ciudad de Irkutsk (Rusia) se reporto el fallecimiento de una científica de 27 años el viernes 2 de octubre, tras ingresar con una neumonía grave en un hospital de Shelejov. De acuerdo con la agencia de noticias rusa Rospotrebnadzor, este caso se trata de una “neumonía de etiología desconocida” y asegura que no ha hallado microorganismos vinculados a su actividad profesional.
Algunos medios han difundido que este cuadro fue el resultado de que esta investigadora estuvo en contacto con una bacteria que produce la peste sin embargo aun no esta claro esta hipótesis.
El epidemiólogo Malick Gibani, del Imperial College de Londres, en entrevista para Science Media Centre (SMC) que, si una trabajadora de un laboratorio que manipula la peste desarrolla una enfermedad compatible, identificar, hacer pruebas y aislar preventivamente a sus contactos es una medida proporcionada.
Los medios rusos cifran en 197 el número de personas bajo vigilancia, aunque es un dato que no ha sido ratificado por las autoridades sanitarias, como tampoco los resultados que han arrojado sus análisis.
Aun sigue en investigación pero si trata de un caso de peste neumónica, la variante más grave, las autoridades sanitarias deben monitorear su evolución pero no preocuparse en extremo ya que la “Yersinia pestis es bastante transmisible, pero no tanto como el SARS-CoV-2 [el virus de la covid]”. Cabe añadir que la incubación suele ser corta, normalmente de uno a tres días, y la enfermedad puede evolucionar con enorme rapidez si no se trata.
Por eso cuando alguien contagie la enfermedad debe ser tratado inmediatamente con antibióticos, siempre que no haya resistencias antimicrobianas.
Seguiremos informando cualquier evolución relevante al respecto.
Fuente: El País





